¿Qué es el selenio?

El selenio es un oligoelemento esencial que, a pesar de encontrarse en pequeñas cantidades en el organismo, tiene una importancia fundamental para el metabolismo, la protección celular, el sistema inmunitario, la función tiroidea y la fertilidad. Actúa principalmente como componente de enzimas importantes -las llamadas selenoproteínas-, responsables de la protección antioxidante, la desintoxicación y la regulación hormonal.

El selenio no fue reconocido como nutriente vital hasta mediados del siglo XX. Hoy se sabe que es indispensable para proteger las células del estrés oxidativo, regular la tiroides y fortalecer el sistema inmunitario. Resulta especialmente interesante que el contenido de selenio de los alimentos dependa en gran medida del suelo; en Europa Central, estos suelos suelen ser pobres en selenio, por lo que la ingesta insuficiente es relativamente frecuente.

Las fuentes naturales de selenio son las nueces de Brasil, el pescado, los mariscos, los huevos, la carne, los productos integrales y los hongos.

¿Cómo actúa el selenio?

El selenio ejerce sus efectos principalmente a través de las selenoproteínas, que participan en una gran variedad de procesos biológicos.

Protección celular y acción antioxidante:
El selenio forma parte de la enzima glutatión peroxidasa, que neutraliza los radicales libres y protege las células del estrés oxidativo. Esta acción antioxidante desempeña un papel decisivo en la prevención del daño celular, los procesos de envejecimiento y las inflamaciones.

Función tiroidea:
El selenio es indispensable para convertir la hormona tiroidea tiroxina (T4) en su forma activa, la triyodotironina (T3). Además, protege la tiroides del estrés oxidativo que se produce durante la formación de hormonas. Por ello, un aporte suficiente de selenio es decisivo para un metabolismo, un equilibrio energético y un balance hormonal saludables, especialmente en combinación con el yodo.

Sistema inmunitario:
El selenio aumenta la actividad de las células inmunitarias (por ejemplo, los linfocitos y las células asesinas naturales) y favorece la formación de anticuerpos. De este modo, puede mejorar la defensa frente a virus y bacterias y fortalecer la resistencia a las infecciones.

Sistema cardiovascular:
Gracias a sus propiedades antioxidantes, el selenio protege los vasos sanguíneos del daño oxidativo y contribuye así al mantenimiento de una función cardíaca saludable. Los estudios indican que un aporte suficiente de selenio, combinado con vitamina E, puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Fertilidad y reproducción:
El selenio favorece la formación de espermatozoides sanos y los protege del daño oxidativo. En las mujeres, desempeña un papel en la maduración de los óvulos y el embarazo.

Piel, cabello y uñas:
El selenio contribuye al mantenimiento de un cabello y unas uñas normales, ya que participa en la formación de queratina y protege las células de la piel del estrés oxidativo.

Beneficios del selenio

  • Actúa como un potente antioxidante y protege las células de los radicales libres

  • Favorece la función tiroidea y la producción hormonal

  • Fortalece el sistema inmunitario y las defensas

  • Favorece la salud cardiovascular y previene el daño vascular

  • Favorece la fertilidad y la reproducción en hombres y mujeres

  • Contribuye al mantenimiento de un cabello, una piel y unas uñas saludables

  • Actúa sinérgicamente con la vitamina E en la protección celular

Posibles efectos secundarios e interacciones

El selenio es esencial para la vida en pequeñas cantidades, pero puede resultar tóxico en dosis demasiado altas. La cantidad diaria recomendada es de aproximadamente 55–70 µg para los adultos. Una ingesta superior a 300–400 µg al día durante un periodo prolongado puede provocar selenosis, una intoxicación que puede manifestarse mediante caída del cabello, uñas quebradizas, irritaciones cutáneas, fatiga, aliento con olor a ajo o molestias estomacales.

Las personas con enfermedades tiroideas solo deben tomar suplementos de selenio tras consultar con un médico, especialmente si ya utilizan yodo u hormonas tiroideas.

La combinación de selenio y vitamina E se considera especialmente eficaz, ya que ambos nutrientes se regeneran mutuamente y proporcionan conjuntamente protección antioxidante a las células.

Conclusión

El selenio es un pequeño oligoelemento con grandes efectos. Protege las células, fortalece las defensas, regula la tiroides y favorece la salud de la piel, el cabello, las uñas y la fertilidad. Un aporte suficiente es decisivo para la energía, la vitalidad y el equilibrio hormonal. Dado que muchos suelos de Europa son pobres en selenio, una suplementación específica -especialmente en combinación con vitamina E- puede ser útil para proteger a largo plazo el organismo y la mente frente al estrés oxidativo y las alteraciones metabólicas.

Fuentes

  1. Rayman MP. (2012): Selenium and human health. Lancet, 379(9822), 1256–1268.

  2. Drutel A, Archambeaud F, Caron P. (2013): Selenium and the thyroid gland: more good news for clinicians. Clin Endocrinol (Oxf), 78(2), 155–164.

  3. Steinbrenner H, et al. (2015): Functions of selenoproteins and biomarkers of selenium status. Antioxid Redox Signal, 23(10), 814–828.

  4. Fairweather-Tait SJ, et al. (2011): Selenium in human health and disease. Antioxid Redox Signal, 14(7), 1337–1383.