¿Qué es el valor energético?

El valor energético (también llamado contenido energético) describe la cantidad de energía que aporta un alimento cuando el organismo lo metaboliza por completo. Esta energía se indica en kilojulios (kJ) o kilocalorías (kcal) y es un componente fundamental de todo etiquetado nutricional.

Indica cuánto «combustible» puede obtener nuestro organismo de un producto, de forma similar a como la gasolina proporciona energía a un automóvil. Por tanto, el valor energético muestra cuánta energía queda disponible para el organismo después de consumir el alimento con el fin de mantener todos los procesos vitales, como la respiración, el movimiento, la digestión o la formación de células.

¿Cómo se calcula el valor energético?

El valor energético resulta de la suma de la energía que aportan los macronutrientes:

  • Hidratos de carbono: 4 kcal (17 kJ) por gramo

  • Proteínas: 4 kcal (17 kJ) por gramo

  • Grasas: 9 kcal (37 kJ) por gramo

  • Fibra alimentaria: aprox. 2 kcal (8 kJ) por gramo (según el tipo y la digestibilidad)

  • Alcohol (etanol): 7 kcal (29 kJ) por gramo

Las vitaminas, los minerales y el agua no aportan energía y, por tanto, no contribuyen al valor energético.

Un ejemplo:
Un alimento con 10 g de proteínas, 5 g de grasas y 20 g de hidratos de carbono por cada 100 g tiene el siguiente valor energético:
(10 × 4) + (5 × 9) + (20 × 4) = 165 kcal o 690 kJ.

Diferencia entre valor energético y calorías

En la vida cotidiana, «calorías» y «valor energético» suelen utilizarse como sinónimos, pero técnicamente el valor energético es la indicación exacta y medible de la energía.

  • Kilocaloría (kcal): unidad de medida de la energía; 1 kcal = 1000 calorías pequeñas.

  • Kilojulio (kJ): unidad del SI para la energía; 1 kcal = 4,184 kJ.

En las etiquetas de los alimentos, el valor energético siempre se indica en ambas unidades (kJ/kcal), por ejemplo:

Valor energético: 1050 kJ / 250 kcal

¿Por qué es importante el valor energético?

El valor energético informa sobre la cantidad de energía que contiene un producto. Esta información es relevante tanto para la planificación de la alimentación como para objetivos específicos, como el control del peso, la nutrición deportiva o las dietas.

Valor energético elevado:
Los alimentos con mucha grasa o azúcar (por ejemplo, los frutos secos, el chocolate y los aceites) aportan mucha energía en poco volumen.

Valor energético bajo:
Los productos con mucha agua, fibra alimentaria o proteínas (por ejemplo, las verduras, el queso fresco batido y la pechuga de pollo) aportan relativamente poca energía, pero suelen saciar bastante.

Importancia para el organismo

El valor energético proporciona energía para:

  • La temperatura corporal y el metabolismo

  • La actividad muscular y el movimiento

  • La función cardiovascular y cerebral

  • El crecimiento, la regeneración y la formación de células

Un desequilibrio entre la ingesta de energía (valor energético de los alimentos) y el gasto energético (actividad corporal) provoca a largo plazo un aumento o una pérdida de peso.

Conclusión

El valor energético es una medida de la cantidad de energía que nuestro organismo puede obtener de los alimentos. Ayuda a controlar las necesidades energéticas diarias, a mantener una alimentación equilibrada y a tomar decisiones conscientes al elegir los alimentos. Por tanto, comprender el valor energético es fundamental para una alimentación saludable, ya sea para perder peso, desarrollar masa muscular o mantener el peso corporal.

Fuentes

  1. Comisión Europea. (2011): Reglamento (UE) n.º 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor.

  2. Sociedad Alemana de Nutrición (DGE). (2020): Necesidades de energía y nutrientes del ser humano.

  3. FAO/OMS/UNU. (2001): Necesidades humanas de energía. Serie de informes técnicos sobre alimentación y nutrición.